El llamado voto electrónico tiene distintas maneras de concretarse, aunque todas quedan englobadas con la misma denominación, que da lugar a la confusión.
La experiencia realizada hace una semana en Pinamar compartió aspectos comunes y otros muy distintos al voto tradicional en papel. Al llegar a la mesa de sufragio, el elector entregó su Documento Nacional de Identidad a las autoridades electorales (puede ser reemplazado por la huella digital para certificar identidad), pero en vez de recibir un sobre, se le entregó una tarjeta magnética. En el cuarto oscuro, en lugar de las boletas, había una computadora; al introducir la tarjeta, se habilitó una pantalla táctil donde se mostraron todas las listas de los candidatos y la opción del voto en blanco.
El votante eligió el postulante de su preferencia y lo confirmó al tocar la pantalla, con lo que registró su opción en soporte informático. Luego retiró la tarjeta y la entregó al presidente de mesa. Este método se llama urnas electrónicas de pantalla táctil. Por aparte, se emitió un comprobante del voto en papel como constancia impresa, que se deposita en una urna para posibilitar la realización del escrutinio definitivo en el modo tradicional.
En este sistema, que se denomina Registración Electrónica Directa (RED), se eliminan los votos nulos, recurridos o impugnados, que se presentan siempre con boletas en papel: cuando se opta por dos listas, se la rompe en numerosos pedazos o se la adultera de alguna manera, entre otras alternativas.
Algunas variantes de la RED son el uso de una tarjeta con chip para el registro del voto, sin boleta ni ticket en papel para constatación posterior; la urna electrónica con teclado numérico (se registra el voto en la memoria de la computadora) o el uso de un puntero láser para marcar al candidato elegido.
En Brasil, desde 2002, se usa un dispositivo electrónico similar a un cajero automático. El elector dispone de una planilla con datos de los candidatos; introduce el código del postulante por el que quiere sufragar y luego confirma su decisión para que sea válida.
Diferencia en Mendoza
El pasado domingo se concretó otra práctica de elección con intervención informática en el municipio capitalino de Mendoza, para renovación parcial del Concejo Deliberante. Allí sólo hubo un escrutinio electrónico.
"Nosotros utilizamos el sistema tradicional de boleta en papel, pero en las escuelas incorporamos una conexión online al centro de cómputos hasta donde se transmitía encriptada la información. Allí se la decodificaba y se recuperaban todos los datos del escrutinio. Fue sumamente rápido y en una hora y media tuvimos el resultado", le explicó el intendente Víctor Sayad a LA GACETA.
El jefe municipal adelantó que los miembros de la Junta Electoral Provincial le informaron que este método se generalizará en 2011, en todo Mendoza: "agiliza y dinamiza muchísimo el proceso, ya no hace falta estar hasta la madrugada sumando boletas".
Otro diseño es el que se utiliza en algunos distritos de los Estados Unidos, conocido como Lectura Optica del Voto. Al elector se le entrega una boleta única con los candidatos, que debe marcar con una cruz o perforar en un casillero. La papeleta es leída por un sistema óptico digital y se acreditan los votos. Un error (rotura, marca por fuera del espacio asignado u otra opción) haría que el voto figure para un postulante distinto del que se quiso apoyar; así lo denunciaron los seguidores de Al Gore en La Florida, al perder los comicios presidenciales de 2000 frente a George Bush.
La experiencia realizada hace una semana en Pinamar compartió aspectos comunes y otros muy distintos al voto tradicional en papel. Al llegar a la mesa de sufragio, el elector entregó su Documento Nacional de Identidad a las autoridades electorales (puede ser reemplazado por la huella digital para certificar identidad), pero en vez de recibir un sobre, se le entregó una tarjeta magnética. En el cuarto oscuro, en lugar de las boletas, había una computadora; al introducir la tarjeta, se habilitó una pantalla táctil donde se mostraron todas las listas de los candidatos y la opción del voto en blanco.
El votante eligió el postulante de su preferencia y lo confirmó al tocar la pantalla, con lo que registró su opción en soporte informático. Luego retiró la tarjeta y la entregó al presidente de mesa. Este método se llama urnas electrónicas de pantalla táctil. Por aparte, se emitió un comprobante del voto en papel como constancia impresa, que se deposita en una urna para posibilitar la realización del escrutinio definitivo en el modo tradicional.
En este sistema, que se denomina Registración Electrónica Directa (RED), se eliminan los votos nulos, recurridos o impugnados, que se presentan siempre con boletas en papel: cuando se opta por dos listas, se la rompe en numerosos pedazos o se la adultera de alguna manera, entre otras alternativas.
Algunas variantes de la RED son el uso de una tarjeta con chip para el registro del voto, sin boleta ni ticket en papel para constatación posterior; la urna electrónica con teclado numérico (se registra el voto en la memoria de la computadora) o el uso de un puntero láser para marcar al candidato elegido.
En Brasil, desde 2002, se usa un dispositivo electrónico similar a un cajero automático. El elector dispone de una planilla con datos de los candidatos; introduce el código del postulante por el que quiere sufragar y luego confirma su decisión para que sea válida.
Diferencia en Mendoza
El pasado domingo se concretó otra práctica de elección con intervención informática en el municipio capitalino de Mendoza, para renovación parcial del Concejo Deliberante. Allí sólo hubo un escrutinio electrónico.
"Nosotros utilizamos el sistema tradicional de boleta en papel, pero en las escuelas incorporamos una conexión online al centro de cómputos hasta donde se transmitía encriptada la información. Allí se la decodificaba y se recuperaban todos los datos del escrutinio. Fue sumamente rápido y en una hora y media tuvimos el resultado", le explicó el intendente Víctor Sayad a LA GACETA.
El jefe municipal adelantó que los miembros de la Junta Electoral Provincial le informaron que este método se generalizará en 2011, en todo Mendoza: "agiliza y dinamiza muchísimo el proceso, ya no hace falta estar hasta la madrugada sumando boletas".
Otro diseño es el que se utiliza en algunos distritos de los Estados Unidos, conocido como Lectura Optica del Voto. Al elector se le entrega una boleta única con los candidatos, que debe marcar con una cruz o perforar en un casillero. La papeleta es leída por un sistema óptico digital y se acreditan los votos. Un error (rotura, marca por fuera del espacio asignado u otra opción) haría que el voto figure para un postulante distinto del que se quiso apoyar; así lo denunciaron los seguidores de Al Gore en La Florida, al perder los comicios presidenciales de 2000 frente a George Bush.